sábado, 30 de agosto de 2008

Obama, él y ella

Que Barack Obama sea, al fin, la promesa cumplida de la América nueva y prometida está por ver. Pero en dos meses, Estados Unidos decidirá si conduce hasta la Casa Blanca al primer miembro de una minoría étnica, la negra, que sólo supone un 10% de la población total. La administración Bush ya tuvo en Colin Powell o Condolezza Rice a algunos de sus pilares políticos, lo que demuestra que en EEUU el debate sobre el color de la piel hace tiempo que no se lee en términos de izquierda-derecha.

Los europeos, borrachos de autocamplencia, gustamos de ridiculizar a nuestros vecinos trasatlánticos, y más aún en época electoral. Y mientras ellos llevan a un inmigrante de segunda generación a la presidencia, nosotros aún nos preguntamos cómo gestionar las corrientes migratorias. Hay mucho que aprender de su ejemplar sistema democrático. Obama llega a la recta final tras un apasionante debate interno en el Partido Demócrata, un debate impensable en nuestros partidos mayoritarios.

Y esos mismos partidos, asentados en los célebres think thanks y en asociaciones civiles –muchas femeninas, ahí es donde juega sus bazas su esposa, Michelle– beben de financiaciones expuestas, con pelos y señales, a la luz pública. Por poner dos ejemplos. Nos reímos del Tío Sam, y deberíamos escucharlo con atención.

(Tribuna de Salamanca, 30/08/08)

martes, 26 de agosto de 2008

Los Juegos del horror

El tiempo juzgará el verdadero valor de estos Juegos Olímpicos tan discutidos y al mismo tiempo, quiero ser justo, grandiosos en lo deportivo. Digo que lo hará el tiempo, porque ni los gobiernos democráticos ni, ay, la gran mayoría de periodistas acreditados durante estas dos semanas en la villa olímpica parece que vayan a hacerlo. Los periodistas, adocenados por el extraordinario trato VIP que conferían las acreditaciones, han preferido callarse la boquita, por si acaso, y comprar con descuentos y beber gratis. Al menos de momento. Y eso que llamamos “la comunidad internacional” ha ofrecido una imperdonable imagen de, primero, desunión, y segundo, comprensión con la feroz dictadura, que roza lo deleznable. Los que ayer planteaban el boicot, hoy aplauden y recogen el testigo para Londres 2012.

El espíritu olímpico ha sido una puta en brazos del COI y todo el tinglado de marcas deportivas y no deportivas que tan bien saben sacar tajada. Una puta, digo, a la que nos han querido colar por virgen vestal y a la que han rendido honores deportistas, juntaletras, comités, federaciones, gobernantes y monarquías, la primera la nuestra. El COI es el que sale más dañado de estos Juegos, un COI cobarde, que permitió que en la gala de apertura se tuviera un emotivo recuerdo para las víctimas del terremoto de la provincia de Sichuan, pero que obligó a descoser los crespones negros que portaban los atletas españoles por el trágico accidente de Barajas.

El gobierno chino puede brindar con champagne o con sake. Por el mismo precio, ha ofrecido al mundo un evento organizativamente intachable ­–y trufado de récords­–, una imagen pulcra y positiva de su país y de sí mismo, y a la vez ha legitimado nacional e internacionalmente su gobierno de represión y espanto. Según cálculos de Amnistía Internacional, durante estas dos semanas han sido ejecutados 376 ciudadanos chinos. La gran mayoría sin juicio previo ni presunción de inocencia. Ni una sola manifestación de protesta fue autorizada por los que mandan y ordenan y que, hipócritamente, habían habilitado espacios físicos para esos actos. De los detenidos antes del inicio de los Juegos, entre los que se incluye a mendigos y todo aquél que era considerado “sospechoso”, por supuesto, no hay datos.

Cuanto más se conoce el terror que aplica en el día a día el PCC al pueblo chino, más frívolo parece hablar de récords, Phelps, Bolts y medalleros.

martes, 19 de agosto de 2008

Sí, el baloncesto de los Juegos

Prometí hablar de baloncesto en este blog, y hasta ahora no había cumplido esa promesa. Con el torneo de los Juegos en marcha, y visto lo visto, cinco conclusiones rápidas:

1- EEUU. Me alegra que EEUU esté demostrando a todos esos que menosprecian el baloncesto americano y la NBA, que sólo tienen que tomarselo en serio para vapulear a cualquier selección FIBA. Sin jugadores como Duncan, Pierce o Garnett, indiscutiblemente tres de los mejores jugadores del mundo, los USA se han llevado por delante a la flamante campeona del Mundo, España. 37 puntos de diferencia como 37 soles. Y lo que ellos quieran.

2- España. Escaso rastro del equipo que se llevó el Mundial. Navarro ha llegado muy tocado en el tobillo y ha perdido explosividad. Es decir, la mitad de lo que le convierte en un jugador desequilibrante. Garbajosa ha pasado un calvario después de su lesión y apenas ha jugado. A eso hay que sumarle que Pau Gasol ha llegado más cansado que nunca después de la serie final con los Lakers. Y que Marc Gasol y Carlos Jiménez se han lesionado en la primera fase. Y que Aíto le hace daño a esta selección. Sus rotaciones servirán en un club, pero el carrusel enloquece a los nuestros y, en la mayoría de los casos, beneficia al rival. Cuando carburamos, cuando mejor jugamos, llegan esos cambios maquinales y ajenos a una lectura racional del partido. Y está por ver que, de una vez, los jugadores asimilen sus defensas.

3- China. Crecen, crecen... y siguen creciendo. Hoy ver a China en acción es ver a una selección moderna, con hombres altos determinantes, defensas alternativas, empuje al contraataque. China ha dado un salto cualitativo enorme en muy poco tiempo. Aún pecan de inocentes por fuera. Pero si siguen creciendo a este ritmo, serán una potencia pronto.

4- Lituania. No temía a Rusia, ni temo a Croacia, ni a Argentina. Temo a Lituania. Juegan tan bien que uno piensa que siempre se merecen ganar. Todos. Ni se echa de menos a Macijauskas, que ya es decir. Intensidad y múltiples alternativas defensivas y ofensivas. Veremos que pasa en semis, porque doy por hecho que eliminarán a China.

5- Australia. Lo confieso: estaban en mis quinielas para dar la sorpresa. Buen equipo hombre a hombre y dos bases enormes. Pero han fallado en los partidos decisivos y se las verán con Kobe y los suyos, así que adiós cantado.

A vuelapluma: Rusia tiene lo que se merece, Romay es tan gran tipo como pobre comentarista y recomendaría a todo el mundo que no se perdiera ni uno de los dos partidos de semifinales. Serán baloncesto, emoción, espectáculo en estado puro.

viernes, 15 de agosto de 2008

Archipiélago Gulag

Hoy, con los Juegos Olímpicos ya en marcha, hace ya diez días que se paró para siempre el corazón de Alexander Solzhenitsin. El escritor ruso que denunció en la monumental 'Archipiélago Gulag' (1973) la existencia de campos de concentración soviéticos, la práctica de la tortura y el exterminio, no llegó a tiempo para ser testigo de los Juegos más inefables de la época moderna.

El premio Nobel, que fue confinado a perpetuidad y luego tuvo que soportar 20 años de exilio por escribir que Stalin era un asesino de masas, que fue acusado de traidor, denigrado, vilipendiado y perseguido por negar las vergonzosas versiones oficiales del estado de las cosas que daba el Kremlin, no podrá ver cómo otra dictadura bochornosa y condenable tapa la realidad con mentiras. Ante sí misma y ante los demás.

Su obra giraba sobre tres ejes. La denuncia de los efectos de la Revolución de Octubre de 1917, transformada en exterminio de un pueblo; la importancia decisiva que la I Guerra Mundial tuvo en dicha revolución; y, por último, la indiferencia con que el mundo occidental contempló los hechos. Hoy, escritores como Harry Wu ya han denunciado que en la China comunista existen 1.100 campos de concentración o Laogai. Él mismo sobrevivió a uno.

Cuando se mueren los héroes, y Solzhenitsin lo fue, uno muy grande, nos quedamos huerfános para siempre. Ojalá haya muchos valientes como él en China, aunque aún estén en el anonimato, sobreviviendo a duras penas, inflamados de verdad y ateridos de frío y de verguenza.

(Tribuna de Salamanca, 14/08/08)

sábado, 9 de agosto de 2008

Los Juegos y el conejo


Es difícil saber si un aeropuerto es un lugar de llegada o uno de salida. Después de ver la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, ahí es donde estoy, en el aeropuerto. China realizó una descomunal demostración de fuerza. Porque hoy, dominar la imagen, atenazar la percepción, es adquirir poder. Por espacio de tres horas y media, era difícil escapar de esa hermosa trampa envenenada. Recordar que el organizador del evento, el gobierno chino, tortura, encarcela sin juicio, deporta y aplica la pena de muerte a sus ciudadanos. Ah, y priva de libertad de opinión, libertad de reunión y libertad de prensa, que es lo que más nos ha escandalizado a los occidentales, tan epidérmicos nosotros.

"Por fin el mundo puede ver la verdadera imagen de la Argentina", anunció el presidente de la FIFA en 1978, ante Videla y Kissinger. En el estadio Monumental de River. A diez manzanas de los garajes donde la dictadura militar torturaba a miles de presos políticos antes de arrojarlos al mar como a anónimos deshechos. Casi como, en 1936, Adolf Hitler utilizara los Juegos para tratar de demostrar la superioridad de la raza aria y mostrar a una Alemania ordenada y feliz.

Tengo la impresión de que, como esos magos que sonríen mientras te engañan, el gobierno chino ha sacado de la chistera el conejo que escondía debajo de la mesa mientras yo reía, distraído, el último chiste. Y de que es un conejo enorme.